jueves, 30 de marzo de 2017

Red de apoyo familiar GEA (Grupo Experto en el adulto mayor)

Maturana: “El futuro de la humanidad no son los niños, son los mayores”

De visita en la Región del Biobío, el Premio Nacional de Ciencias conversó sobre la importancia de que los niños crezcan en un espacio que acoja, escuche, se diga la verdad y donde sus preguntas sean contestadas. “Sólo así se transformará en una persona reflexiva, seria y responsable”, aseguró.
“Cuando uno aplaude a alguien sin haber escuchado nada, entonces uno aplaude las expectativas”, dijo un sorprendido Maturana apenas subió al escenario de la escuela Hipólito Toro y Salas de Chiguayante, en la región del Biobío, donde fue invitado ayer miércoles a inaugurar el año académico.
La noticia de que visitaría la región se masificó rápido y decenas de personas, ajenas a la comunidad educativa del establecimiento, llegaron hasta el colegio para escuchar al Premio Nacional de Ciencias, arriesgándose incluso a que no las dejaran entrar.
Bastó que lo mencionaran como el invitado de honor de esta ceremonia, donde también se premió a los profesores destacados de Chiguayante, para que el público estallara en aplausos mientras las cámaras, que transmitieron en directo su presentación vía streaming, enfocaron a varios jóvenes y adultos que se acomodaron como podían al interior del auditorio donde reinó el silencio durante los poco más de 20 minutos que duró su presentación.
“Pero las expectativas nunca se cumplen, ni las propias, ni las ajenas. Lo cual es bueno. Uno puede escuchar sin prejuicios, sin supuestos, sin exigencias y uno puede hablar también desde la espontaneidad”, recordó el biólogo y autor de El árbol del conocimiento (1984), antes de comenzar a hablar de “Amar educa”, el tema central de su ponencia.

El futuro de la humanidad

“Los niños, niñas y jóvenes se van a transformar con nosotros, con los mayores, con los que conviven, según sea esa convivencia. El futuro de la humanidad no son los niños, somos los mayores con los que se transforman en la convivencia”, dijo Maturana en la mitad de su presentación.
El biólogo se dio cuenta de lo sorprendidos que quedaron los auditores con esta aseveración y continuó: “Nosotros hoy somos el futuro de la humanidad. Los niños se transforman con nosotros. Van a reflexionar, van a mentir, van a decir la verdad, van a estar atentos a lo que ocurre, van a ser tiernos, si nosotros los mayores, con los que conviven, decimos la verdad, no hacemos trampa, o somos tiernos”, explicó.
Por lo tanto, el enseñar, como parte de la convivencia, es indicar, apuntar la mirada, guiar la reflexión, pero “en cualquier caso los niños se van a transformar con los mayores con los cuales conviven”, agregó el biólogo.
“Cuando decimos que amar educa, lo que decimos es que el amar como espacio que acogemos al otro, que lo dejamos aparecer, en el que escuchamos lo que dice sin negarlo desde un prejuicio, supuesto, o teoría, se va a transformar en la educación que nosotros queremos. Como una persona que reflexiona, pregunta, que es autónoma, que decide por sí misma”, sostuvo.
Maturana explicó que una de las cosas que surge del lenguaje es la conciencia. Y que existen dos preguntas fundamentales que los niños viven. Una de ellas es “¿mamá cómo se hace?, lo que revela que el niño quiere hacerlo bien. “Todos queremos hacer bien las cosas que sabemos y por eso preguntamos”, aclaró el biólogo.
Y la otra pregunta es la que le hace la mamá o el papá al niño: “¿Te das cuenta de lo que estás haciendo?”. “Esa es una pregunta maravillosa, lleva la mirada sobre sí mismo. Abre el espacio de la reflexión”, dijo Maturana.
Y enfatizó: “Amar educa. Si creamos un espacio que acoge, que escucha, en el cual decimos la verdad y contestamos las preguntas, nos damos tiempo para estar allí con el niño o niña, ese niño se transformará en una persona reflexiva, seria, responsable que va a escoger desde sí”.
Porque el acto de escoger es fundamental y constituye un acto de conciencia, aseguró el Premio Nacional de Ciencias Exactas. “El poder escoger lo que se hace, el poder escoger si uno quiere lo que escogió o no, ¿quiero hacer lo que digo que quiero hacer?, ¿me gusta estar dónde estoy?”, son algunas de las preguntas que aparecen”, explicó Maturana.

El origen de los problemas

En su ponencia, Maturana también abordó que los problemas humanos nunca son de inteligencia, sino corresponden a conflictos de emociones. “Son todos conflictos de deseos y se resuelven con la reflexión”, dijo el experto.
También explicó que los humanos hacemos teorías, es decir, constructos lógicos que se fundan en premisas básicas aceptadas a priori desde la emoción. Y para resolver las discrepancias con los otros “hay que ver las coherencias del ámbito en el cual estamos hablando”, agregó el Premio Nacional de Ciencias.
Si no nos podemos poner de acuerdo, es porque estamos en ambos teóricos distintos. Estamos argumentando desde premisas básicas diferentes. “Y la única solución es mirar desde donde estamos diciendo lo que estamos diciendo”, sostuvo Maturana.
En este tema, el ex académico del MIT fue consultado por uno de los asistentes sobre cómo transformar la política pública en educación que está volcada a los indicadores.
“Conversando”, respondió el experto y agregó que “El colegio de profesores se transformó a lo largo de la historia en un sistema gremial, pero en su origen era un sistema de reflexión académica sobre la educación. Un modo de conversar sobre lo que hacemos. Porque si no conversamos ¿qué diremos ante las autoridades gubernamentales?”, se preguntó.
Por lo tanto, lo que hoy hay que responder es “¿qué queremos con la educación”, dijo el biólogo. Es decir, saber si queremos formar jóvenes que se preparen para la competencia del mercado laboral o para una convivencia democrática, honesta, de mutuo respeto, en la colaboración, en la reflexión.
“Ese es nuestro tema, tenemos que conversar. Pero no tenemos que tratar la conversación como algo banal (…) Tenemos que atrevernos no en una huelga, sino en la conversación y la reflexión”, aseguró el Premio Nacional de Ciencias.

Amar educa

“Para que el amar eduque hay que amar y tener ternura. El amar es dejar aparecer. Darle espacio al otro para que tengan presencia nuestros niños, amigos y nuestros mayores”, sostuvo Maturana.
Por eso, la educación es la tarea más importante de un país. “Define el ámbito de convivencia en el que ese país se va constituyendo, momento a momento, día a día”, agregó el biólogo.
Como yo lo había mencionado anteriormente, en este ámbito la reflexión juega un rol fundamental porque permite mirar dónde estamos. “Si no reflexionamos vamos a caer en un fanatismo, en un ámbito de autoridad absoluta para el que otro obedezca”, aseguró Maturana.
Pero a nadie le gusta obedecer, porque es una negación de sí mismo. Sin embargo, en el colaborar “tengo presencia, soy libre, escojo”, lo que recordó que es importante aplicar en la crianza de los niños.
“La educación es una transformación en la convivencia y seguirá un camino u otro según la teoría desde las cuales actuemos. Las teorías no son superfluas, definen el espacio en el que nos movemos y las aceptamos. Pero si aceptamos las teorías aceptamos las premisas básicas desde donde se constituyen, de modo que tenemos que ser siempre, o deberíamos ser capaces, de preguntarnos las premisas básicas desde donde se construyen las teorías, el sistema lógico con el cual fundamentamos lo que hacemos”, concluyó el Premio Nacional de Ciencias.
Tomado de :http://culto.latercera.com/2017/03/23/maturana-la-humanidad-los-ninos-los-mayores/

Elegir bien a un cuidador



  • La familia continua siendo el principal punto de apoyo para muchas personas de la tercera edad.
  • A pesar de las prestaciones que se ofrecen desde las instituciones públicas y privadas son los familiares quienes más a menudo cuidan a sus mayores.
  • La incorporación de la mujer al trabajo y el ritmo de la sociedad actual imponen, cada vez con mayor frecuencia, que haya que recurrir a personas ajenas al hogar para que se encarguen del cuidado y atención de sus mayores.

La mujer sigue siendo la cuidadora principal

  • De sus capacidades y de su empatía con nuestro familiar va a depender una buena parte de su felicidad y bienestar.
  • A pesar de que la esperanza de vida es cada vez más larga no todo el colectivo de personas mayores logra llegar hasta el final de su vida en perfectas condiciones.
  • Aunque no estén enfermos a menudo los mayores requieren la ayuda de terceras personas para realizar algunas de sus tareas cotidianas como acudir al médico, cocinar o bañarse, aunque sean capaces de vivir solos.
  • Sigue siendo la familia, y en especial la mujer, la encargada de atender y de cuidar a los abuelos, a los suegros o a algún pariente de edad avanzada.
  • A pesar de su incorporación al mercado laboral y al incremento de los recursos públicos y privados de los últimos años en el 87% de los casos es una mujer la que atiende a la persona mayor de la familia.
  • En el 77% de los casos esta mujer está casada y su edad media es de 52 años.
  • En el 60% de los casos vive con el familiar que atiende y tiene algún grado de parentesco con él (el 43% son hijas, un 22% esposas y un 7,5% nueras).
  • En más de la mitad de los casos la mujer no recibe ayuda de ninguna otra persona para realizar esta tarea.

¿Cómo elegir al cuidador ideal?

  • Debe tener vocación: tiene que gustarle trabajar con personas mayores.
  • Debe tener la formación necesaria, especialmente cuando se trata de personas dependientes o imposibilitadas.
  • Debe tener intuición para alertar a la familia, al médico o a los servicios sociales de cualquier anomalía que detecte.
  • Debe tener empatía con la persona que cuida y ser respetuoso con sus costumbres.

Antes de contratar a un cuidador

  • Es importante definir las necesidades que tiene la persona de la que se va a ocupar.
  • Valorar si es una persona con un gran dependencia o que toma mucha medicación.
  • Si es una persona que sólo necesita un poco de compañía.
  • Hay que definir qué tipo de profesional necesitamos y qué tipo de titulación precisa: auxiliar de geriatría, auxiliar de clínica, persona de compañía, asistenta en las tareas del hogar, etc.
  • Debemos tener referencias de la persona elegida antes de contratarla.
  • Es importante contar con la aprobación de la persona mayor antes de meter algún desconocido en casa.

Cualidades importantes en un cuidador

  • La formación.
  • Que le guste trabajar con personas mayores.
  • Respeto a su intimidad y sus costumbres.
  • Intuición para detectar y alertar de cualquier problema.
  • Atento a sus reacciones, opiniones y gustos.
  • Tener facilidad de comunicación con el anciano.
  • Agilidad y destreza para atender a personas con problemas de movilidad.
  • Simpatía.
  • Ser cariñosos.
  • Ser motivador para que el anciano mantenga al máximo su calidad de vida.
  • Deben ser capaces de darse cuenta de sus cambios de humor, si comen o no, si les inquieta algo a la persona que cuidan y deben transmitirlo a sus familiares o a los médicos que están a su cargo.

¿Qué debe tener en cuenta la familia?

  • Hay que evitar la picaresca: a menudo las personas que se ofrecen en anuncios en la calle o en centros públicos no tiene la suficiente formación.
  • Deben supervisar su trabajo y exijirle el cumplimiento de sus funciones.

Condiciones de vida

  • La última encuesta realizada por el Imserso (Instituto de Mayores y Servicios Sociales) sobre las condiciones de vida de las personas mayores en España revela que el 91% de las personas viven solas durante todo el año mientras que el 0,6% dice rotar entre casas de sus hijos.
  • Entre los que señalaban tener dificultades para realizar alguna de las actividades básicas, un 38,5% afirmaba contar con el apoyo de las hijas, un 22,2% con el del cónyuge, un 10,2% con el de los hijos y un 9,2% con el de una empleada del hogar.
  • Más de la mitad de los mayores encuestados considera que los hijos cuidan peor a sus padres que generaciones anteriores.
  • En España se estima que el porcentaje de personas mayores que presentan una dependencia importante está entre un 10 y un 15 % de las personas mayores de 65 años.
  • A pesar del claro predominio de las mujeres en el ámbito del cuidado, los hombres participan cada vez más en el cuidado de las personas mayores bien como cuidadores principales o bien como ayudantes de las cuidadoras principales, lo que significa un cambio progresivo de la situación.

Tareas de los cuidadores

  • Ayudar en las actividades de la casa (cocinar, lavar, limpiar, planchar, etc.).
  • Ayudar en el transporte fuera del domicilio (por ejemplo, acompañarle al médico).
  • Ayudar en los desplazamientos dentro del domicilio.
  • Ayudar en la higiene personal (peinarse, bañarse, etc.).
  • Ayudar en la administración del dinero y los bienes.
  • Supervisar la toma de los medicamentos.
  • Colaborar en tareas de enfermería.
  • Resolver situaciones conflictivas derivadas del cuidado (por ejemplo, cuando está agitado).
  • Ayudar en la comunicación con los demás cuando existen dificultades para expresarse.

Tomado de :http://salud.ccm.net/faq/3708-elegir-bien-a-un-cuidador

"Cuidar a los adultos mayores en casa, el horizonte hacia donde caminar"


El envejecimiento es una realidad ineludible. Ecuador, a pesar de contar con una población en su mayoría joven frente a lo que representan los adultos mayores (cerca del 8%), no debe darle la espalda a este tema. El camino a seguir se lo mira en países con poblaciones envejecidas, como España, que ha orientado sus esfuerzos a construir una nueva cultura sobre el envejecimiento y la vejez. Un ejemplo de quienes llevan adelante estos procesos es Pilar Rodríguez Rodríguez, presidenta de la Fundación Pilares para la Autonomía Personal. En entrevista para Palabra Mayor de Diario EL TELÉGRAFO, plantea los desafíos que significan el envejecimiento poblacional y el horizonte hacia dónde debemos enrumbar nuestro camino como individuos, familia, sociedad y país. El envejecimiento poblacional es un fenómeno mundial, muchos lo califican como una revolución demográfica. En países como Ecuador sucede en menor tiempo en relación a Europa. ¿Cuáles son los retos y pasos a seguir para los estados y sociedades? El incremento constante de la esperanza de vida ha sido un logro de las sociedades modernas que se ha conseguido gracias a los avances sociales en salud, pensiones y condiciones de vida en general. Piénsese que este indicador en Ecuador en 1960 era de 53 años (54,5 para las mujeres y 50 para los varones), habiéndose logrado el gran salto que significa que los varones tengan en 2013 una esperanza de vida media al nacer  de 73 años, mientras que las mujeres pueden llegar a vivir 78,5. Es un fenómeno inédito en la historia de la humanidad, que requiere una adaptación de toda la sociedad en diferentes planos. El fenómeno del envejecimiento no solo afecta a la ciudadanía, a cada persona en particular, sino a toda la población en su conjunto.
 En el plano individual, cada uno de nosotros puede hacer mucho para mejorar su calidad de vida durante la vejez, minimizando e incluso evitando que se produzcan enfermedades y situaciones de dependencia: mantener estilos de vida saludables como el ejercicio físico, la dieta equilibrada, junto a mantener y cuidar las relaciones sociales (la familia y las amistades). Son recetas que cada uno debiéramos practicar en nuestra vida privada. Y también contribuye al buen envejecimiento mantener proyectos que nos ayuden a levantarnos cada día con una ilusión, con un porqué. Estos pueden consistir en la ayuda a la familia (cuidado de nietos/as, por ejemplo) o en el desarrollo personal (apuntarse a un curso de educación de adultos), pero también es muy beneficioso comprometerse en actividades de voluntariado en ámbitos que conecten con los intereses personales (culturales, atención social, deportivo, etc.). Pero las claves del autocuidado deben enseñarse a cada persona a medida que envejece, y hacerse desde los sistemas de salud para lo que se requiere que los profesionales sanitarios adquieran formación en geriatría y gerontología. Es en este sentido en el que me refería a que el fenómeno del envejecimiento también impacta en la sociedad y en los sistemas de protección social. Que la población viva cada vez más años es, sin duda, un logro social, pero también es un desafío que obliga a adaptarnos a la nueva pirámide de la población, en la que el porcentaje de personas mayores (y sobre todo, las muy mayores) va a seguir creciendo de manera intensa. Uno de los cambios que se recomienda que realicen los sistemas de protección social, en especial el sistema sanitario, es que debe pasar del objetivo de ‘curar’ al  de ‘cuidar’. 
Es necesario crear un nuevo paradigma, una mirada positiva sobre el envejecimiento y la vejez que permita entender a las personas adultas mayores como un aporte y no como una carga. En general, se sigue manteniendo una imagen social negativa de las personas mayores, percibiéndolas como un ‘peso’ creciente que consume gran parte del gasto social y supone un peligro para sostener los sistemas de protección. Pero también, afortunadamente, se van reconociendo las aportaciones que realiza este grupo de población, no solo por haber participado en la construcción de sus países durante su vida de trabajo activo, sino porque ahora también aportan valor al desarrollo y al incremento de capital social. Lo hacen de muchas maneras, como cuando contribuyen al sostenimiento de la familia cuidando a los nietos y a las personas en situación de dependencia de su familia (cónyuges, hermanos, padres o madres). Pero también participan más en actividades solidarias y altruistas y contribuyen a la riqueza nacional, como cuando trabajan más allá de los 65 años o incluso como consumidores de viajes y ofertas de ocio y cultura. A la vez que la población envejece sucede que por el incremento de la esperanza de vida también las personas mayores viven más años. ¿Considera urgente trabajar en un nuevo modelo de cuidados de larga duración? El fenómeno del envejecimiento ya mencionado va a originar que la población mayor de 65 años siga incrementándose. Pero es que, además, el grupo que más va a crecer es el de las personas mayores de 80 años, que se va a triplicar en algunos países. Lógicamente, a mayor edad, más riesgo de necesitar cuidados de larga duración por sus situaciones de enfermedad o dependencia. Es preciso prepararse para afrontar el gran desafío que representa el envejecimiento y ofrecer unos cuidados dignos y de calidad a las personas que los van a necesitar. Las personas adultas mayores prefieren vivir en su casa y en su entorno a vivir en un asilo o residencia. Prefieren ser atendidas por sus familias con el apoyo de los servicios sociosanitarios que precisen. Hacer posible este deseo, que también reduciría costes sociosanitarios porque la atención en el domicilio es más sostenible que en instituciones, sería el horizonte hacia el que caminar. Así lo propone también la comunidad científica.
 En este sentido, hay que ofrecer desde los sistemas sanitario y social servicios diversificados y adaptados a cada caso: formación para el autocuidado y favorecer el uso de productos de apoyo y orientaciones para adaptar la vivienda a las necesidades de cada caso. Es muy importante a este respecto reconocer el valor incalculable que tienen los cuidados que la familia dispensa a los adultos mayores en situación de dependencia, pero al tiempo de realizar este reconocimiento social es indispensable que se provean prestaciones y servicios dirigidos a estos cuidadores (que en su mayoría son mujeres) para apoyar su labor y evitar la claudicación de los cuidados familiares. ¿Qué servicios son los adecuados para las personas cuidadoras? Lo primero es que dispongan de una buena formación y asesoramiento personalizado de su caso, para que conozcan las ayudas a las que tienen derecho. Por otra parte, contar con una formación adecuada para saber cuidar bien y aprender a autocuidarse es totalmente recomendable, y si esta formación se realiza en el propio domicilio, es la mejor opción. Pero también se necesitan programas de ‘respiro’ para ofrecer un tiempo de descanso a las familias cuidadoras. Los grupos de ayuda mutua que se realizan en algunos municipios y ONG son muy recomendables. Algunos Estados insisten en modelos tradicionales de cuidado, que no responden a las nuevas realidades, al carácter heterogéneo de la vejez y las nuevas identidades que buscan quienes están envejeciendo. ¿Es necesario redefinir las políticas, que partan desde los destinatarios y no desde supuestos? Afortunadamente avanzamos en derechos fundamentales para todos, también para los adultos mayores. Desde este paradigma de los derechos y defensa de la dignidad, es urgente hacer un cambio de modelo, como se recomienda por los expertos y los organismos internacionales, que sea integral y centrado en las personas: se trata del modelo AICP. Nuestra Fundación defiende y difunde conocimiento para hacer posible esta nueva forma de atención. Hacemos investigación y publicaciones, disponibles en la web (fundacionpilares.org). 
Trabajamos en procesos de formación con familias y personas que viven en sus domicilios, como en establecimientos de cuidados. Promovemos una verdadera transformación de las instituciones y caminar hacia el ‘modelo hogar’, pues desde la AICP se evitan algunos de los efectos negativos que tienen los centros tradicionales: pérdida de control sobre la propia vida, uniformidad en el trato, rigidez en horarios y actividades, generación de procesos depresivos, trato inadecuado, muerte prematura, etc. En España contamos con experiencias de implantación de este modelo en diferentes lugares y los resultados obtenidos en las evaluaciones son muy positivos. Otra línea de trabajo para avanzar en el modelo de atención integral y centrada en la persona (AICP) es la formación de los profesionales de todos los niveles asistenciales: titulados universitarios, auxiliares de cuidados y familiares. 

Tomado de :http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/palabra-mayor/17/cuidar-a-los-adultos-mayores-en-casa-el-horizonte-hacia-donde-caminar
Visita:https://www.queridoabuelo.com/es/inicio.html

lunes, 6 de marzo de 2017

Mayores: Higiene Encamados (Cómo Asear a una Persona Encamada)

Mayores: Higiene Encamados

Mayores y Aseo

Para el cuidado de la piel sana, la principal actividad es su limpieza e hidratación. La higiene ha de realizarse diariamente, evitando así la suciedad, la aparición de úlceras e infecciones, mejorando la circulación y proporcionando comodidad y seguridad psicológica
La higiene corporal
Dentro de la higiene se engloban todas las actividades que tienden a conservar la salud. Para el cuidado de la piel sana, la principal actividad es su limpieza e hidratación. La higiene, que ha de realizarse diariamente, es frecuente que se lleve a cabo en la cama en el caso de ancianos enfermos.
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Consiste en asear por completo a la persona mayor encamada para conseguir una higiene correcta
Sirve para:
– Eliminar la suciedad de la piel (sudor, orina, heces, secreciones).
– Evitar que aparezcan úlceras por presión e infecciones.
– Estimular la circulación.
– Proporcionar comodidad y mejorar el estado psicológico.
Se recomienda seguir el siguiente modo de higiene corporal a fin de simplificar al máximo la tarea:
– Desnudar a la persona mayor encamada, cubriendo con una sábana las zonas del cuerpo que no se estén aseando.
– Colocar debajo del paciente una toalla o empapador.
– Lavar sucesivamente las diversas partes del cuerpo secándolas con cuidado de forma inmediata. Aplicar un masaje con crema hidratante, insistiendo en las zonas de fácil escoriación (talones, espalda, glúteos…). Para ello, cumplimos los siguientes pasos:
Con el enfermo en decúbito supino (boca arriba) ligeramente incorporado, lavar la cara con agua sin jabón y una compresa.
A continuación, limpiar con una esponja enjabonada brazos, manos, axilas, pecho, región submamaria, abdomen, piernas y pies, insistiendo en los espacios interdigitales. Aclarar con agua.
Colocar al enfermo en decúbito lateral (de lado) y con otra esponja enjabonada o bien agua con jabón y agua limpia lavar el cuello, espalda, glúteos y parte posterior de las piernas, aclarando después.
Poner al enfermo en la posición inicial y llevar a cabo la higiene de áreas específicas: genitales, boca, ojos y cabello.
– Peinarle y echarle colonia.
– Cambiar la ropa de la cama.
– Enrollar hasta la mitad de la cama las sábanas sucias y si es necesario la funda del colchón: a continuación, colocar las sábanas limpias remetiéndolas v estirándolas hacia el centro de la cama. Voltear al enfermo hacia el lado donde está la ropa limpia, retirar las sábanas sucias y tensar las nuevas todo lo posible para no dejar arrugas. Se aprovechará para poner el empapador y el absorbente si el enfermo lo precisa.
– Se procede a continuación al cambio de ropa manteniendo al enfermo en decúbito supino (boca arriba), incorporándole primero el tórax y bajando la sábana enrollada transversalmente desde la cabecera hasta los pies.

Tomado de :https://www.alzheimeruniversal.eu/2011/09/15/mayores-higiene-encamados-como-asear-a-una-persona-encamada/
Visita:https://www.queridoabuelo.com/es/inicio.html

Consejos para Ayudar al Cuidador en Alzheimer Avanzado (Estadio Grave)

En la etapa severa de la enfermedad de Alzheimer las funciones corporales están fallando.
El cuidador, con los años, asumió cada vez más responsabilidad por el cuidado y el bienestar de la persona con Alzheimer.

Consejos para Ayudar al Cuidador en Alzheimer Avanzado

Primera regla crucial:

Los cuidadores deben cuidar de sí mismos

Es obvio que necesitas obtener apoyo y cuidado para ti mismo, de amigos, familiares, a través de tu entramado social y confianza en la ayuda profesional.
Los centros de cuidado de descanso en residencias de ancianos para las personas con demencia van a ser cada vez más importantes, al igual que los centros de día.
Te dará tiempo para re-energizar tanto como sea posible.

La memoria en etapa grave de Alzheimer

Toda la memoria en la última fase del Alzheimer está gravemente comprometida. La persona todavía puede tener momentos lúcidos y todavía puede utilizar estos momentos para interactuar – tal vez con fotos.
Como cuidador tienes que entender que el devastador daño cerebral causado por el Alzheimer significa que a menudo no te reconocen y te pueden llamar por otros nombres.
Se puede sentir muy angustiante, pero también es un signo manifiesta de la magnitud del daño cerebral que está trabajando.

Cómo maximizar las habilidades de comunicación en estadío grave de Alzheimer

En la etapa severa de la enfermedad de Alzheimer, la persona ha perdido la capacidad de interactuar correctamente y las habilidades verbales dan paso al lenguaje no verbal.
Espera que las respuestas conversacionales sean palabras o gestos sencillos.
Los cuidadores tienen que encontrar otros medios para entender cuál puede ser el mensaje.
• Las palabras a menudo tienen que ser interpretadas o se entienden mejor con otras formas de comunicación.
Estos incluyen cosas como el lenguaje corporal, a través de ruidos como gruñidos, gestos gritos, risas, llorando, o por su negativa a hacer cosas como comer o moverse.
• El tacto se vuelve más importante tanto para el cuidador como para el receptor de atención.
Sin embargo, puede calmar, así como causar alarma si la persona con Alzheimer no entiende lo que está sucediendo, por ejemplo, llevarlos al baño.
• Habla despacio y de una manera suave. Ilumina la situación con sonrisas.

Cómo satisfacer las necesidades físicas en estadío grave Alzheimer

Como cuidador estás a cargo de la higiene, creando un ambiente seguro, ingesta de líquidos y una dieta adecuada y en la medida de lo posible proporcionando dignidad y respeto.
Consejos para Ayudar al Cuidador en Alzheimer Avanzado
Imagen: maxlkt (Pixabay)
A medida que su condición física se deteriora su falta de movilidad puede causar problemas de la piel como úlceras por presión.
Hay productos tales como cojines de caucho recubiertos de franela y ayudas para la incontinencia que pueden prevenir o aliviar estos problemas.

Cómo proporcionar actividades en estadío grave Alzheimer

Incluso en la etapa severa es importante proporcionar alguna actividad. Si la persona está postrada en cama, la cama puede ser empujada y colocada cerca de una ventana.
Acariciar, balancear, cantar y, lo que es más importante, sonreír, debe estar involucrado en la actividad.
La comunicación efectiva es la clave para todas las actividades en todas las etapas del Alzheimer.
La comunicación es una necesidad humana fundamental que nunca desaparece y nunca debe ser subestimada en términos de su valor para los pacientes de Alzheimer.
Fuente:https://www.alzheimeruniversal.eu/2017/03/01/consejos-para-ayudar-al-cuidador-en-alzheimer-avanzado/

viernes, 3 de marzo de 2017

El 94% de los cuidadores no profesionales de personas dependientes no cotiza

Más de 163.000 afiliados se han dado de baja de la Seguridad Social tras el decreto que eliminó en 2012 su financiación estatal y les obligaba a asumir las cuotas

Una persona atiende a otra anciana.

El 94% de los cuidadores no profesionales de personas dependientes se ha dado de baja de la Seguridad Social desde que gobierna Mariano Rajoy (PP). En noviembre de 2016, último mes del que hay datos, menos de 10.000 cotizaban frente a los más de 170.000 que había en diciembre de 2011, cuando el presidente fue investido por primera vez. La causa de un descenso tan acusado es el decreto ley de julio de 2012 mediante el cual el Ejecutivo trasladó la obligación del pago de las cuotas de este tipo de cuidadores, que hasta entonces asumía el Estado.
Noviembre de 2012 marcó un antes y un después para la Ley de Dependencia, implantada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en 2007. Los cuidadores no profesionales de dependientes —en su mayoría familiares y mujeres de mediana edad— dadas de alta en la Seguridad Social pasaron a ser 25.350 cuando el mes anterior había 171.713 cotizando, según refleja la respuesta parlamentaria del Gobierno al diputado Miguel Ángel Heredia (PSOE). En noviembre de 2016 quedaban 9.816.
El impacto del decreto y la eliminación de la financiación estatal de las aportaciones a la Seguridad Social de los cuidadores no profesionales es similar en toda España: el porcentaje de afectados que se dieron de baja no dejó grandes diferencias: tan solo en dos autonomías fue inferior al 90% (87,7% en el caso de Galicia y del 89,9% en Navarra). Otra derivada fue la reducción, en un promedio del 15%, de las prestaciones económicas por cuidados familiares.
El Gobierno sostiene que el decreto ley sirvió para garantizar la estabilidad presupuestaria y el fomento de la competitividad. El Ministerio de Sanidad argumenta en una respuesta por escrito que una de las medidas encaminadas a lograr “una mejora” del sistema fue la modificación relativa al pago de las cuotas de la Seguridad Social y la formación profesional asociadas a los convenios especiales suscritos por los cuidadores no profesionales. De esta forma, la entrada en vigor del decreto hizo que los cuidadores tuvieran que optar por mantener el convenio suscrito o causar baja en el mismo. La suscripción del convenio era voluntaria para los interesados.
Heredia no comparte las explicaciones del Gobierno. “Dentro de la Ley de Dependencia planteamos que se diera una cotización a la Seguridad Social a los cuidadores familiares”, expone el secretario general del grupo parlamentario del PSOE en el Congreso. La tipología era, en el 93% de los casos, una mujer de 52 años y escasos recursos económicos que en la mayoría de casos no había cotizado nunca o había dejado de trabajar para cuidar, por lo general, de sus padres. “Cuando llegaran a la edad de jubilarse no iban a tener derecho a una pensión, de ahí que planteásemos esa cotización a la Seguridad Social para que tuviesen una pensión digna. Entraba dentro del desarrollo de la Ley de Dependencia”, refiere Heredia. El PSOE ha planteado una iniciativa en el Parlamento que incluye la incorporación “con carácter inmediato” al régimen general de la Seguridad Social de los cuidadores familiares de dependientes.
José Manuel Ramírez, presidente de la Asociación Estatal de Directores y Gerentes de Servicios Sociales de España, destaca que la reducción acumulada de las cuantías de las prestaciones por cuidados familiares desde 2012 asciende a casi mil millones de euros. El recorte acumulado de la Administración General del Estado en dependencia tras la aplicación del decreto de 2012 supera los 3.500 millones.
Tomado de : http://politica.elpais.com/politica/2017/02/28/actualidad/1488310578_598415.html

Las 5 Grandes Dificultades en el Cuidado Familiar y Cómo Superarlas

Las 5 grandes dificultades en el cuidado familiar y cómo superarlas

La decisión de cuidar de un familiar con la enfermedad de Alzheimer en el hogar por lo general comienza con la mejor de las intenciones. Con el tiempo, sin duda, lo bueno puede tornarse en una situación difícil y tensa.
Conocer los principales puntos problemáticos puede ayudarte a realizar cambios que pueden retrasar o evitar la necesidad de ingresar al ser querido enfermo en un centro de atención.
Estos cinco importantes problemas que dificultan el cuidado en el hogar se han identificado a grandes rasgos como:

1) La falta de privacidad

Todos los miembros del núcleo familiar necesitan privacidad, es decir, la libertad de existir en su propio espacio.
Tener privacidad física significa tener límites que permiten que todos en la casa se alejen de las interacciones.
Es especialmente difícil en los espacios de vida pequeños o cuando convivimos con un enfermo de Alzheimer.
La desinhibición (pérdida de la idoneidad social) que puede ser parte de una demencia como el Alzheimer puede llevar a un ser querido a entrar en dormitorios y baños o por ejemplo la necesidad de vagar y entrar en determinadas estancias del hogar.

Soluciones a este problema:

 – Lleva a cabo las mejoras necesarias para que el anciano pueda tener su propio espacio, no sólo para dormir sino también para vivir: un televisor y una cómoda silla, un escritorio o brindar las oportunidades para salir de casa o dar un paseo.
– Establecer las reglas del hogar para todos, así evitarás conflictos.
– Complementa la atención al enfermo con el cuidado de relevo.
– Si la intrusión de límites se convierte en abrumadora, habla con el médico acerca de asegurarse de si la medicación prescrita está contribuyendo al problema.

2) Ignorar la privación del sueño

Viene a ser un problema muy común, el ciclo de vigilia-sueño del enfermo está alterado. Esto a consecuencia interrumpe el sueño del cuidador. Esta falta de sueño pone en peligro la salud mental y física del cuidador.
Según el Psiquiatra Ken Robbins, los problemas del sueño a menudo son rechazados por los cuidadores por dos razones comunes muy equivocadas.
En primer lugar, suponen que el inadecuado sueño es parte del envejecimiento o de la demencia, y que no se puede hacer nada al respecto.
En segundo lugar, temen que abordar los problemas del sueño es “egoísta”, sólo se hace en su beneficio (el del cuidador). Al contrario, resolver problemas de sueño desbocados ayuda a todos.
El enfermo cuyos problemas de sueño se abordan experimentará mejor estado de ánimo, más energía y menos dolor; el sueño está estrechamente relacionado con las tres condiciones.
De la misma manera, el cuidador que hace de su propio sueño una prioridad será más capaz de hacer frente a las tensiones de cuidado y tendrá por consiguiente más energía para cada actividad que emprenda.

Soluciones a este problema:

– Permitir una higiene del sueño básica a su familiar.
– No permitas bebidas estimulantes o actividades al final del día.
– Procura una habitación tranquila y oscura, ponle ropa apropiada para dormir.
– Asegúrate de que tus propios hábitos de sueño son saludables.
– Realiza una revisión de medicamentos con el médico para averiguar que éstos no interfieran con el sueño.
– El disturbio de sueño-vigilia no es una parte normal del envejecimiento, es una característica del curso de la demencia (porque los cambios cerebrales pueden desordenar los ritmos circadianos), pero a menudo puede ser remediados por una buena rutina de la casa y por manejar los temores de la persona para reducir la ansiedad.

3) El síndrome del “Soldado Solitario”

Los cuidadores habitualmente caen en el modo de “soldado solitario” sin siquiera darse cuenta. Se sienten responsables del ser querido en solitario, asumen toda la carga, marchando hacia delante sin tener en cuenta sus propias necesidades emocionales. El resultado es un soldado gravemente herido que no es muy bueno para nadie. En realidad, se necesita un ejército entero para administrar eficazmente el cuidado y apoyarse en otras personas.

Soluciones a este problema:

– Olvida las viejas ideas de que pedir ayuda es un signo de debilidad. Si alguna vez necesitabas a otras personas en tu vida, ahora es el momento.
– Únete a un grupo de apoyo para cuidadores.
– Organizar pausas mensuales o idealmente, semanales.

4) No anticipar lo que viene a continuación

Como destaca el Dr. Robbins, “Sentir una falta de control viene en parte de una falta de conocimiento sobre qué esperar.
Especialmente con la demencia, ser capaz de dar un paso atrás y ver una imagen más amplia puede ayudarte a hacer planes adecuados y luego sentirte más en la parte superior de las cosas”.

Soluciones a este problema:

– Haz planes de contingencia
– Vivir el momento es un buen consejo para ayudarte a manejar el estrés
– Una vez a la semana, dedica una hora a centrarte en “si esto es así, entonces será así” anticipa escenarios. Este tipo de pensamiento te ayuda al menos a comenzar el proceso de considerar dónde podrías encontrar más ayuda, qué tipo de modificaciones en el hogar ayudarían y cómo lo podrías hacer, situaciones de vida alternativas, y así sucesivamente…
-Haz listas de tus opciones, o de lugares y personas con las que puedes comunicarte para resolver problemas potenciales comunes en tu situación.
– Aprende todo lo que puedas acerca de las condiciones de tu ser querido y cómo progresan.

5) Tareas de cuidado abrumadoras

Quizás los trastornos más difíciles en el cuidado desempeñado en el hogar son asuntos prácticos que van más allá de la capacidad del cuidador para manejarlos. Entre estos: la incontinencia, el levantamiento de pesos, la deambulación, la agresividad entre otros.

Soluciones a este problema:

– En cuanto a la incontinencia asegúrate de que ha habido un examen físico previo para ver si este problema es reparable. Los pañales para adultos y los horarios de ir al baño, o un cambio en los medicamentos, pueden hacer que la incontinencia sea más manejable, por ejemplo. Caídas frecuentes y problemas para levantarse son otros problemas fisiológicos que pueden ser tratables.
– Considera añadir ayuda a la ya existente como asistentes de cuidado personal o auxiliares de enfermería, puedes ganar tiempo y superar desafíos difíciles (como las situaciones del bañarse y vestirse).
– Haz una lluvia de ideas sobre las posibles soluciones con otros miembros de la familia y considera el consejo y la ayuda profesional.
 tomado de : https://www.alzheimeruniversal.eu/2017/02/28/las-5-grandes-dificultades-en-el-cuidado-familiar-y-como-superarlas/